Terapia Ydnelía

La terapia está arraigada en la experiencia más que en las ideas.
Ayuda a resolver los problemas de la vida cotidiana y a superar los malestares o sufrimientos de la mente.
Observarnos para conocernos es la piedra angular. 
Aprender a vivir con atención plena cada acción de la vida cotidiana. Vivir en el aquí y ahora.
Descubrir nuestra capacidad para el cambio y la calma interior.

 ¿Por qué buscamos ayuda?

 Desde niños, cuando nos desarrollamos, experimentamos. Al experimentar, aprendemos. Al aprender, vamos adquiriendo opiniones, ideas, carácter, patrones de conducta...vamos desarrollando nuestra estructura mental y corporal tanto por nosotros mismos, como a través de lo que copiamos de los padres, profesores...Toda esa coraza nos sirve para ir hacia adelante, ir tirando en la vida, sobrevivir. Pero en algún momento, ciertas circunstancias de la vida nos perturban, nos van atando.

Las circunstancias o problemas cotidianos suelen ser de:
-relaciones con otros, como la relación de pareja, con los hijos, los padres o familiares, amistades, compañeros de trabajo…
-problemas por haber sufrido ataques de angustia, de pánico, bloqueos…
-problemas emocionales por estrés, ansiedad, miedos, exceso de ira, desesperación, vacío, soledad…
-depresiones, procesos obsesivos, compulsiones, paranoias…
-adicciones al alcohol, juego, tabaco, drogas...
-problemas sexuales, impotencia...
-por situaciones de la vida, como separaciones, muertes…
La terapia aspira a abrir esa coraza, esa estructura mental y corporal condicionada, es decir, es la tentativa de descondicionarnos a nosotros mismos.
Penetrando a través de la superficialidad, se ayuda a la persona a excavar hondo en su naturaleza ética íntima.

Pensamos que somos un solo ego unificado, pero la experiencia nos revela como víctimas de muchas historias. Un individuo que sonríe (cuerpo) mientras dice (expresión) que se siente angustiado (mente) parece inarmónico. La falta de armonía es uno de los indicadores más empleados en psicoterapia.
Según la terapia progresa, el paciente se serena más. La tranquilidad disuelve el condicionamiento de la mente, que es lo que nos vuelve compulsivos. Cuando dejamos de correr detrás de las cosas, progresamos. Una persona gobernada por "Debería...", "Tengo que...", "No debo..." no es libre y se siente oprimida interiormente.


En resumen, dividimos la
terapia en dos partes:

 Primera parte.

Trabajamos partiendo del problema que ha traído a la persona a la terapia. 
Aprender a ver cómo funciona la mente: qué patrones, personajes, creencias...están ahora mismo dirigiéndonos la vida.
Relacionar este condicionamiento en cómo y dónde se ha aprendido. 
Supone conocer las cargas familiares y las heridas de nuestra vida, que hay que resolver. Esta parte finaliza con el proceso cumbre de CRISÁLIDA.

 Segunda parte.

Es de Profundización y Transformación de la persona.
El Conocernos a nosotros mismos nos da curación.
Aprendemos a ver el sufrimiento como una oportunidad de aprender.
Implica la transformación de los patrones negativos, de la coraza, del condicionamiento.
Poco a poco, la persona va actuando, pensando y sintiendo de una forma más cohorente e irá comprendiéndose de una forma más profunda a sí misma, al mundo y a la vida.
Se pasa de una vida oscura, tensa, ansiosa, llena de sufrimiento a una vida más luminosa, donde encontraremos la Paz, Tranquilidad y Felicidad que llevamos buscando a lo largo de nuestra vida.

 

Métodos de trabajo

Aparte de las consultas individuales, tenemos una amplia gama de trabajos grupales necesarios para el avance de la persona en su transformación.

Todos los meses y a lo largo de todo el año realizamos actividades de Talleres Fin de Semana como Vibración, Respiración Activa y Profunda, Recapitulación de la vida…Retiros, Intensivos, Descargas Psicocorporales, Meditación, Danza (Conectar con el Cuerpo), Reciclajes para los que han hecho el proceso de CRISÁLIDA…

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